Seamos honestos: durante años, los rizadores han parecido el tipo de cosas que pertenecen a una caja de oscuros instrumentos de dentista. Pero son increíblemente seductores. Un toque de rizador y las pestañas cobran vida. Adiós al cansancio de la noche de trabajo y hola a la cara fresca y radiante.
Pero siempre ha existido la pregunta: ¿tiene esto un precio? ¿Los rizadores nos hacen más mal que bien?
En Silly George creemos que la belleza no consiste en el aspecto físico, sino en cómo te sientes. Así que pensamos que era hora de desterrar la duda y averiguar la respuesta.
Tranquilízate y sigue leyendo para descubrir cómo puedes conseguir la curva que te mereces sin dañar tus pestañas.
¿Son seguros?
Sí. Los rizadores están diseñados para dar forma a tus pestañas sin dañarlas, pero depende mucho de cómo los uses. Por suerte, no hace falta que contrates a un experto en rizadores a tiempo completo al que puedas llamar por FaceTime cada vez que necesites un lifting rápido: nosotros te ayudamos.
Cómo rizarse como un profesional
1) Rizos desnudos
Es decir, pestañas desnudas. El rímel es un amigo maravilloso, pero es mejor usarlo para fijar las pestañas después de haber usado el rizador que antes. Aplicar máscara a las pestañas antes de rizarlas las hace más quebradizas Y más propensas a pegarse, que es cuando empiezas a correr el riesgo de que una pestaña se atasque o se rompa. Así que no seas tímida, ¡deja las pestañas al descubierto!
2) Mantén tu rizador bien limpio
Las bacterias son el enemigo de unas pestañas fuertes y bonitas. Por eso merece la pena dedicar unos minutos extra a limpiar el rizador después de usarlo y dejarlo secar bien. Agua y jabón es todo lo que necesitas si no quieres complicarte, pero los limpiadores a base de alcohol también funcionan igual de bien.
3) Almohadillas frescas
Cambia regularmente la almohadilla del rizador para que no se desgaste. Así mantendrás a raya las molestas bacterias y conseguirás un rizo perfecto en todo momento. La mayoría de las marcas te facilitan la compra de almohadillas de repuesto, así que no hay nada malo en abastecerse.
4) No olvides alcanzar las estrellas
Parece muy sencillo, pero a veces es fácil olvidar que para rizar las pestañas no basta con presionarlas, también hay que moverlas un poco. Hazlo con suavidad, por supuesto, pero una vez que hayas presionado, intenta mover lentamente el rizador hacia arriba. Así conseguirás levantar las pestañas al instante y mantener el rizo durante más tiempo.
¿Listo para pasar al siguiente nivel?
Ahora que ya sabes cómo mezclarlo con los mejores rizadores del mercado, puede que quieras ir un paso más allá. Es muy fácil realzar esos delicados rizos con nuestro característico Lash System. Sólo tienes que rizarlas, aplicarles la máscara y ponerles nuestras pestañas 100% veganas para darles el toque final. Al fin y al cabo, la vida no es un ensayo general 😊.